DECÁLOGO DE ROBOTS EN EL CINE.

En este mes de febrero os presentamos un fenomenal decálogo de robots en el cine, pero antes de nada ¿Qué es un robot? Un robot es una máquina programada para moverse, manipular objetos y realizar distintos trabajos a la vez que puede interaccionar con su entorno. A su vez, un androide es un robot cuya apariencia es la de un ser humano. Es decir, todos los androides son robots pero no todos los robots son androides, de ahí el título de nuestra reseña, donde elaboramos un decálogo de nuestros robots favoritos que esperemos os guste y os anime para volver a visionar algunos de los mejores clásicos del cine de ciencia ficción que aquí citamos.

María en METROPOLIS (1927, Fritz Lang)

Sin duda, la “matriarca” de los robots. Creada por el inventor Rotwang (Rudolf Klein Rogge) se convierte en el instrumento de Fredersen (Alfred Abel), líder de la ciudad del futuro, para manipular a las masas trabajadoras. El truco consistía en duplicar a la inocente María (Brigitte Helm), una dulce figura con arraigo en el proletario con sus sueños de una sociedad idílica e igualitaria que se deje llevar por los sentimientos del corazón (“el mediador entre el cerebro y la mano ha de ser el corazón”), en una especie de agitadora social, que promueva el descontento en la población y genere disturbios necesarios para que el malo de Fredersen pueda ejecutar una violenta represión. Como es de esperar, el robot termina desmadrándose más de lo deseable y el caos adueñándose de la ciudad…

Parece ser que el diseño de la ciudad se le ocurrió al director en su viaje a los Estados Unidos en 1924 cuando vio los rascacielos de la ciudad de Nueva York. Es una de las muchas razones para volver a visionar Metrópolis. Otra que se nos ocurre, es que su metáfora social sigue, y seguirá, vigente en muchas sociedades hoy en día. Una obra maestra.

 

 

Gog en GOG (1954, Herbert L. Strock)

Típica película norteamericana de serie “B” con científico loco incluido que pretende sabotear una estación de misiles. En ese objetivo, el robot llamado Gog jugará un papel determinante. ¿O tal vez lo jugará su gemelo llamado Magog? Dentro del ambiente de cutrez que respira el conjunto, nos gusta resaltarlo porque tal vez en este pequeño robot encontramos un germen del más tarde inolvidable R2 D2. Y una curiosidad más: la película fue filmada y exhibida en 3D.

Gog-Gog

 

 

Guslinger en ALMAS DE METAL (Westworld, 1973, Michael Crichton)

Desde que encarnara a Chris Larabee Adams en Los siete magníficos (1960, John Sturges), el bueno de Yul Brynner creó la imagen del chulo (chulo de “aquí estoy yo”) por antonomasia en el Western, imagen que repetiría en la película que nos ocupa, si bien ahora no era un libertador de agricultores mexicanos reprimidos sino la diversión (en forma de robot) de unos turistas con ganas de “marcha” en un parque de atracciones futurista, Delos, en el que se recrean los mundos del lejano Oeste, de la Edad Media y de la antigua Roma.

Guslinger-Westworld

Lo cierto es que no sabemos muy bien si el personaje de Guslinger es una parodia (vamos, que Yul se ríe de sí mismo) o un homenaje al personaje original, pero lo que todos imaginamos es que al pistolero androide, tarde o temprano, se le van a cruzar los cables, y el problema no sólo que a él, sino que a todos los robots que encarnan personajes pendencieros en el parque futurista, por lo que el desenlace promete…

Hará poco más de un año, y basada en Westworld  (de hecho lleva su mismo nombre) la cadena de televisión HBO estrenó la serie creando (y cumpliendo) enormes expectativas, gracias entre otras cosas a un reparto en el que figuran Ed Harris, Anthony Hopkins, Thandie Newton o James Marsden entre otros. 100% recomendable.

 

 

C3PO y R2D2 en LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (Star wars, 1977, George Lucas)

Estamos frente a los robots más taquilleros y palomiteros del universo del cine. C3PO es un androide de protocolo, cobarde, agorero y que por salvarse de cualquier problema es capaz de cualquier cosa, aunque eso incluya delatar a sus amigos. Si nos fijamos con cierto detenimiento, podemos encontrar un cierto parecido (no sabemos si a propósito) de este simpático androide y el de Metrópolis. Y R2D2, quien por el contrario, siempre está ahí para echar una mano (y anda que no las echa a lo largo de la saga). Esta pareja nos parece un declarado homenaje al Gordo y el Flaco, Oliver Hardy y Stan Laurel, uno listo (así se cree Hardy, que no lo es, pero sí R2D2) y otro bobo (en este caso hay unanimidad).

C3PO-R2D2-Star-Wars

Aprovechamos para desear suerte a BB8 en su nuevo recorrido de Star Wars. Lo cierto es que no empezó mal del todo, algo que se intentó en la segunda trilogía con  Jar Jar Binks y dando como resultado uno de los personajes más insoportables de la saga (afortunadamente los guionistas metieron mano y su papel se convirtió posteriormente en testimonial).

 

 

Ash en ALIEN (1979, Ridley Scott)

Seguro que ninguno de nosotros esperaba, viendo por primera vez la película, que el oficial científico de la nave Nostromo, Ash (Ian Holm), se trataba en realidad de un androide modelo Hyperdine Systems 120-A/2. Y si vamos más lejos, se trata del verdadero responsable de todo lo que sucede en la nave, ya que es quien permite que Kane (John Hurt) regrese a bordo (rompe su cuarentena) una vez ha sido infectado. Luego nos enteraremos que sus compañeros de tripulación le importan tres pepinos y que su misión, sí o sí, es llevar muestras de vida alienígena a la tierra. Resumiendo, que sin Ash, la franquicia se hubiese ido al garete con toda seguridad. Gracias, Ash.

Ash-Alien

 

 

Los Replicantes en BLADE RUNNER (1982, Ridley Scott)

Sería injusto hablar de un solo androide en este caso, así que recordaremos a unos cuantos, denominados aquí replicantes,  empezando por el gran Rutger Hauer y su Roy Batty, líder de los Nexus 6 con niveles “A” de fuerza e inteligencia y elevados conocimientos de bioquímica, ingeniería genética y filosofía… ¡y encima está bueno de narices! (Ay, Rutger, el paso de los años no ha sido generoso contigo…). También Nexus 6 son Pris (Daryl Hannah) y Zhora (Joanna Cassidy), ambas muy dispuestas, tanto en lo que se refiere al sexo, como en lo que se refiere a asesinar. Nos queda la angelical Rachael (Sean Young), aunque se trate de un modelo experimental con recuerdos implantados, lo que le lleva a tener cierta base emocional. Esto equivale, teniendo a Rick Deckard (Harrison Ford) al lado…

Roy-Pris-Blade-Runner

 

 

TERMINATOR (1984, James Cameron)

Terminator es Arnold Schwarzenegger, pese a quien le pese y pese a la calidad interpretativa del austríaco, pero sucede como con Conan el bárbaro (1982, John Milius): si se trata de repartir a diestro y siniestro y hablar poco, ¿qué más puede pedir? Eso sí, pese al entretenimiento que suponen las películas de la saga, nos quedamos con la primera y con el Schwarzenegger “malo”, mucho más creíble (¿recordáis el amago de sonrisa en Terminator: Génesis?). Además, está demostrado con creces, que su modelo T-800 es el mejor de los fabricados hasta la fecha, pues ha conseguido acabar con los modelos T-1000 y T-3000 y es que, ¡el Chuache es mucho Chuache! Y esa película que dirigió el megalómano Cameron ha conseguido cuatro nuevas películas (reboots, remakes o lo que sea) y una serie en televisión. ¿Quién da más?

T800-Terminator

 

 

ROBOCOP (1987, Paul Verhoeven)

Nos encontramos aquí con un caso parecido al de Rachael (Sean Young) de Blade runner. ¿Un androide con “corazón”? El oficial  Alex J. Murphy (Peter Weller) es un abnegado padre de familia y un buen policía. Seguro que en su cerebro queda algo de esas cualidades. Ahora le añadimos videovisión, analizador sónico-visual, rayos infrarrojos, unas armas de cuidado y estricto sentido de la ley y el orden. ¡Zas!: el policía ideal.  Como siempre en estos casos hay un “chip” que falla, además de unos policías corruptos y unos malos malísimos, una ciudad, Detroit, que si yo hubiera nacido allí ya estaría hasta el gorro de ponerla como ejemplo de caos y bandidaje.

Como en el caso de Terminator tuvo sus secuelas, serie de televisión incluida, aunque todas ellas fallidas, como su remake de 2014 protagonizado por Joel Kinnaman.

Robocop-Robocop

 

 

David en PROMETHEUS (2012, Ridley Scott)

En apariencia, podríamos decir que David (Michael Fassbender) es un modelo similar a C3PO pero con forma humana, es decir, un androide de protocolo, educado, aseado, servicial y hasta preocupado por la cultura (¿Recordáis qué película gustaba de ver?). Si además se trata de uno de los nuevos sex-symbols del universo cinéfilo, ¿para qué queremos más?  Pero, ante tanta amabilidad y cortesía, ¿qué secreto encierra David?

David-Prometheus

 

 

Ava en EX MACHINA (2015, Alex Garland)

Y cerramos el decálogo con Alicia Vikander como Ava. Curiosa película en la que durante gran parte del metraje Nathan, el personaje interpretado por Oscar Isaac, nos da muy, muy mal rollo. Y lo que no hay duda es que el tío está un poco loco y tiene esos ataques megalómanos típicos del “mad doctor” de las películas de ciencia ficción, pero nos sorprende ver cómo se transforma ese androide de dulce cara y voz parsimoniosa de Ava: de víctima a verdugo. Y entre ellos, el bueno de Caleb (Domhnall Gleeson), a medio camino de la admiración por la obra de Nathan y de compasión por la “encerrada” Ava. ¿Por qué bando tomará parte? Si no la habéis visto, os recomendamos verla. Os sorprenderá.

Ava-Ex-Machina

 

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Publicado en CineTopic.

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