APOCALIPSIS NUCLEAR

“No conozco con qué armas se librará la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta se librará con palos y piedras”, Albert Einstein.

Tras el uso de la bomba atómica comienza el desarrollo de armamento nuclear a gran escala quedando el mundo dividido en dos grandes bloques, tanto políticos, militares, económicos e ideológicos.Con este panorama la industria cinematográfica norteamericana  realizará películas, la mayoría de presupuestos modestos, explotando la psicosis colectiva surgida a partir de la guerra fría, el miedo a la energía nuclear y, ya de paso, exaltar al ejército norteamericano y consolidar al bloque comunista como una amenaza en todos los aspectos. Aparecerán así las primeras invasiones extraterrestres, criaturas gigantes mutadas (claras alegorías, por otra parte)  a partir de escapes o pruebas nucleares y las primeras posibles consecuencias a un desastre nuclear a nivel mundial. Hoy queremos hablaros de películas que abordan este tema, pero no desde un punto de vista del espectáculo sino desde un punto de vista podríamos decir más intimista y, por supuesto, de clara conciencia social.

La hora final (On the beach, 1959, Stanley Kramer)

Apocalipsis-nuclear-1

Basada en una novela de Nevil Shute, La hora final nos sitúa en Australia tras una guerra nuclear desarrollada en el Hemisferio Norte. En las Antípodas, los supervivientes esperarán la llegada de la nube radiactiva que se ha originado y que lentamente se va acercando. Protagonizada por Gregory Peck, Ava Gardner y Fred Astaire, asistimos a una historia de amor que incide en el vivir día a día dado que el futuro no existe. También nos muestra diferentes comportamientos del ser humano, desde quien escoge el suicidio al no aguantar la espera (el gobierno australiano provee a la población de sustancias que eviten la agonía de una prolongada muerte por radioactividad) a quien intenta vivir lo mejor que puede. Claro alegato contra las potencias protagonistas de la guerra fría.

 

 

El día en que la tierra se incendió (The day the earth caught fire, 1961, Val Guest)

Apocalipsis-nuclear-2

Dirigida por el especialista en el fantástico Val Guest cuenta la historia de la aproximación de nuestro planeta al sol, producido por el estallido de dos bombas en unas pruebas nucleares que ha ocasionado que el eje de rotación de la tierra varíe. El comienzo del film ya nos muestra a la humanidad preparándose para el anunciado cataclismo. Peter Stenning (Edward Judd) camina sudoroso por las desiertas calles de Londres abrasado por el calor debido a la proximidad del sol. Stenning es un periodista que por teléfono redactará a un compañero la que podría ser la última crónica escrita por un ser humano.  A partir de ese momento, a modo de flash back, se nos cuenta cómo se ha llegado a tal situación: de la inquieta curiosidad y tranquilidad que se vive en un principio a la frenética actividad de un periódico en el que transcurre gran parte de la acción.  Viviremos la investigación periodística que se produce alrededor de las posibles consecuencias de una prueba nuclear y la relación amorosa entre Peter Stenning y Jeanne Craig (Janet Munro), una mujer de la que conseguirá información vital. Final ambiguo, para que cada uno elija el camino por el que dirigirse.

 

 

El juego de la guerra (The war game, 1965, Peter Watkins)

Apocalipsis-nuclear-3

Estamos ante un documental de ficción televisivo producido por la BBC cuyo estreno estaba previsto para el 6 de agosto de 1966, aniversario del bombardeo de Hiroshima. Sin embargo, debido al impacto que el visionado causó en el gobierno británico y en la propia cadena pública, ésta tomó la decisión de suspender su emisión, pudiéndose ver en salas de cine y en vídeo antes de ser emitida finalmente en 1985. Pese a esta atribulada historia, El juego de la guerra ganó el Oscar al mejor documental en 1967.

La invasión de Vietnam del Sur por China genera una escalada de tensión entre los dos consabidos bloques mundiales, derivando en una guerra nuclear táctica teniendo a Europa como el eje de las operaciones. Las Islas Británicas serán bombardeadas y a partir de ahí asistimos al caos que se apodera de la población. Antes del fatal momento, con las escenas de evacuación. Después, mostrando las consecuencias directas del lanzamiento de las bombas: ceguera por mirar las explosiones, onda expansiva, tormentas de fuego, olas de calor, efectos de la radiación, daños psicológicos e incluso ejecuciones por parte de la policía a sus propios conciudadanos por los disturbios generados para conseguir alimentos.

 

 

El día después (The day after, 1983, Nicholas Meyer)

Apocalipsis-nuclear-4

El planteamiento de El día después muestra un desarrollo arquetípico del cine de catástrofes. Aproximadamente la mitad del metraje sirve para presentarnos a los distintos personajes de la historia , además, con actores conocidos al público para que su identificación resulta más sencilla: Jason Robards, John Lithgow, Amy Madigan, Jobeth Williams o Steve Guttemberg. En esta parte de la película asistimos paralelamente a la escalada militar de los dos bloques en Centro Europa, lo que terminará derivando en una invasión soviética de Alemania Occidental. El uso de un artilugio nuclear por parte rusa contra una ciudad germana, desencadenará la catástrofe. Aquí se utiliza el término “destrucción mutua asegurada”. La cercanía de la localidad de los protagonistas , una pequeña población de Kansas, a una base de misiles nucleares tendrá consecuencias fatales. La representación y escenificación de las explosiones nucleares y sus efectos inmediatos están realizadas con imágenes de archivo. Lo destacable de este film radica en que consiguió de nuevo volver a concienciar a la población sobre un tema, la amenaza nuclear, que lentamente había perdido su vigencia entre la sociedad.

 

 

Testamento final (Testament, 1983, Lynne Littman)

Apocalipsis-nuclear-5

Un día, como otro cualquiera, en una familia media norteamericana (aquí la localidad es de California). El marido marcha fuera por negocios, los niños ven la televisión. De repente, estalla una guerra nuclear. Adiós a la televisión, a la radio, a la comida fresca. Hola a la miseria, a la acumulación de basura y, sobre todo, a la tristeza: la radiación se apodera de todo el mundo, que se enfrenta a una existencia sin esperanza alguna. A partir de aquí, la protagonista, Carol (interpretada por una Jane Alexander que fue nominada al Oscar y al Globo de Oro) empieza a escribir un diario sobre sus vivencias a modo de vía de escape de su destino. El tono de la película es a la vez realista e intimista: no vemos explosiones, ni casas destruidas,… únicamente una luz cegadora puntual y el efecto electromagnético que inutiliza cualquier aparato eléctrico, pero suficiente para transmitirnos una sensación de pérdida irremediable.

 

 

Cartas de un hombre muerto (Pysma myortvogo cheloveka, 1986, Konstantin Lopushansky)

Apocalipsis-nuclear-6

En esta ocasión, el apocalipsis nuclear ya ha sucedido: una secuencia de errores en los ordenadores y operadores han desencadenado la tragedia. La ciudad donde transcurre la película está totalmente derruida y contaminada por la radiación. Los protagonistas sobreviven en los sótanos de un museo, a modo de refugio. Uno de ellos, Premio Nobel, se lamenta de haber contribuido a la hecatombe con sus aportaciones científicas y redacta, mentalmente, cartas a su hijo desaparecido, posiblemente muerto. A veces ha de salir a la superficie para conseguir medicinas en el mercado negro para su esposa, en estado muy grave. A la par, las autoridades seleccionan a las personas que integrarán un refugio central (un arca de Noé, para que nos entendamos) en donde permanecerán durante años hasta que los efectos de la radiación hayan remitido y en el que no se admiten ancianos, ni niños sin padres, ni enfermos. Este hombre encontrará un grupo de niños huérfanos a los que acogerá en el sótano del museo.

 

 

Lluvia negra (Kuroi ame, 1989, Shohei Imamura)

Apocalipsis-nuclear-7

Galardonada en multitud de festivales, se trata de una película basada en la novela de Masuji Ibusa sobre las consecuencias sociales sufridas por los hibakusha, los supervivientes de los bombarderos nucleares. Yasuko es una joven japonesa que vive con sus tíos y su abuela en una localidad donde habitan varios supervivientes de la bomba atómica. Cuando Hiroshima fue bombardeada, Yasuko no estaba en ella y atravesó la ciudad horas después del fatídico  momento siendo testigo del horror que se vivía. El director da al desastre atómico tres tratamientos. Uno, el más impactante, el destructivo, con duras escenas a través del uso del flashback. Otro, el social, trasladado a Masuko y a las dificultades que tiene de encontrar pretendiente al creerse que tiene la “enfermedad de la bomba”. Por último, el psicológico, con un miedo siempre presente entre la población a que se desarrolle en ella la enfermedad.

 

 

Las últimas horas (These finals hours, 2013, Zak Hilditch)

Apocalipsis-nuclear-8

Con un punto de partida prácticamente idéntico a La hora final, nos encontramos nuevamente en Australia, si bien, en este caso, los protagonistas conocen la hora exacta en que llegará su fin. A través del recorrido de un hombre, James (Nathan Phillips), que no sabe muy bien lo que busca en sus últimos momentos de vida, y una niña, Rose (Angourie Rice), que busca a sus padres, asistiremos a diferentes formas de afrontar las últimas horas de vida de un variado ramillete de personajes: los que se refugian en el cobijo de la familia, aquéllos que buscan en la religión (rozando el fanatismo) su consuelo, quienes se dejan atrapar en una ola de violencia gratuita entregándose a una bacanal de muerte y destrucción, o los que deciden ponerse hasta arriba de droga y disfrutar del sexo en una multitudinaria orgía (creyéndose además protegidos de cualquier evento nuclear, los muy ingenuos). Película dura, sin concesiones, con la que ponemos fin a la reseña de este mes.

 

Y recuerda, si te gusta el cine, juega a CineBoum.

Publicado en CineTopic.

 

 

 

 

Etiquetas: , , ,
Categorías: Blog